Trondheim al ritmo del invierno
En invierno, la luz y los sonidos se vuelven más suaves. Los almacenes de colores se reflejan en el agua oscura mientras tu anfitrión cuenta historias del río, el canal y sus habitantes. El barco también forma parte de la historia: un barco tradicional de tingladillo vinculado a más de mil años de artesanía nórdica.
Vivir los elementos al estilo nórdico.
No prometemos cielo azul ni tiempo de postal. Prometemos una experiencia invernal auténtica. En condiciones normales navegamos siempre que el patrón considere segura la salida.
Máximo doce participantes, con tiempo para preguntas e historias.
Las pieles de oveja y las mantas hacen el viaje acogedor; la ropa de invierno sigue siendo imprescindible.
El barco no está en un museo: tu participación ayuda a mantener viva la tradición.
Almacenes, puentes y orillas vistos desde una perspectiva poco habitual.
